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Los Campeones de América que se formaron en el semillero de San Lorenzo!!!!

Los Campeones de América que se formaron en el semillero de San Lorenzo

 

Por Victor Gabriel Pradel


Ángel Correa, es el séptimo jugador campeón de América con la Selección Argentina que pasó por las divisiones inferiores de San Lorenzo de Almagro.

El primer eslabón de esta cadena es José Hipólito Fossa. Gloria de la institución, durante su carrera como futbolista jamás vistió otra camiseta. Amaba los colores azulgranas desde muy chico y con doce años, ingresó a la quinta división. Debutó en primera en 1923 y ya consiguió su primer título. Pentacampeón como jugador, integró los planteles que ganaron los tres títulos del amateurismo (1923, 1924 y 1927), las dos copas Río de la Plata (1924 y 1928) y fue el capitán del primer campeón de la era profesional, en 1933. Era un recio y fuerte back izquierdo, baluarte de la defensa del Ciclón. Ya retirado, continuó ejerciendo su liderazgo y voz de mando detrás de la línea de cal. Fue el director técnico del equipo campeón de 1936. Estas siete estrellas lo convierten en el hombre que ganó más títulos en la historia del club. Con la Selección Argentina se consagró en el Sudamericano de Perú de 1927, compartiendo plantel con Monti, Carricaberry y Maglio, otros tres cracks de San Lorenzo.

Oscar Tarrío:

Proveniente de Dock Sud, a los 18 años se incorporó a la División Intermedia de San Lorenzo en 1927. Su hermano Ezequiel jugaba en la Quinta. Esa misma temporada debutó en Primera integrando el equipo que ganó el primer torneo unificado del fútbol argentino. Al comenzar el profesionalismo se fue a Newell’s. Volvió a San Lorenzo en 1935 y en el ‘36 salió campeón otra vez con la azulgrana. Después jugó en Francia y Portugal. En 1940, retornó a la Argentina, asumió como entrenador de San Lorenzo e implementó el sistema WM, un dispositivo táctico que revolucióno el fútbol argentino y sudamericano. Zaguero central de enorme jerarquía, con la Selección Argentina fue bicampeón de América. En el Sudamericano de 1929, con solo 20 años, fue titular todos los partidos, incluido el de la consagración (2-0 a Uruguay) jugado en el Gasómetro. En la Copa de 1937 se volvió a coronar, con un histórico triunfo 2-0 sobre Brasil ante 80.000 personas en la final disputada en el Templo de Avenida La Plata.

Ricardo Antonio Alarcón:

Insider derecho, hábil y goleador. Entre 1933 y 1939 jugó 128 partidos y marcó 77 goles. Está en el puesto 13º en la tabla histórica de máximos goleadores de San Lorenzo. Participó en dos títulos: en el campeonato de 1933, con 18 años, jugó 2 partidos y convirtió 3 tantos, dos el mismo día de su debut, a Lanús. En 1936 tuvo un rol protagónico y con 10 anotaciones fue el artillero del campeón. En 1937 le metió 4 a Lanús, en una goleada 7 a 0. Tenía de hijo al granate: le convirtió 14 goles en toda su carrera. Sus dos hermanos, Ramiro y Roberto Alarcón, también jugaron en la primera del Ciclón y se formaron en las divisiones inferiores azulgranas. En 1939 pasó a Boca. Siendo jugador de ese club, fue convocado para la Selección Argentina que ganó el Sudamericano de Chile de 1941. En ese plantel campeón había dos jugadores de San Lorenzo: Lorenzo Gilli y Bartolomé Colombo.

Mario Fernández:

Un jugador espectacular que San Lorenzo no pudo disfrutar. Cuervo desde la cuna, era socio e iba a hacer gimnasia al club cuando lo incorporaron a la sexta división con 12 años. A los 20, en 1942, debutó en Primera. Era un insider izquierdo habilidoso e implacable. En San Lorenzo solo jugó 15 partidos e hizo 11 goles, un promedio fantástico. Pero en su puesto brillaba Rinaldo Martino. No tenía lugar y por eso en 1945 fue incluido como parte de pago de la transferencia récord de René Pontoni. San Lorenzo le pagó a Newell’s 40.000 pesos en efectivo y los pases de José Arnaldo y Mario Fernández, tasados en 60.000 pesos. Tras dos temporadas en el equipo rosarino pasó a Independiente. Tras la huelga del ‘48 emigró al Independiente Santa Fe de Colombia donde fue compañero de varios ex cracks azulgranas: Benegas, Perucca, Rial y paradójicamente, Arnaldo y Pontoni. Integró la Selección Argentina que revalidó el título de campeón en el Sudamericano de Guayaquil de 1947 (donde compartió plantel también con el Mago Pontoni).

José Francisco Sanfilippo:

No se puede agregar más a todo lo que ya se escribió sobre el máximo goleador de la historia de San Lorenzo de Almagro. Se incorporó a San Lorenzo con 15 años, en 1950, a la octava división. Solo tres años después debutó en Primera. Y en el segundo partido convirtió los dos primeros goles de su impresionante campaña en el club. Sus números, insuperables, hablan por si solos. 206 goles en 265 partidos. Cuatro años consecutivos máximo goleador del fútbol argentino, de 1958 a 1961. En el ’62 los dirigentes lo suspendieron para quitarle la posibilidad de terminar al tope de la tabla por quinta vez. Máximo goleador en la historia de los clásicos contra Huracán, a quien le hizo 16 y contra Boca, a quien le metió 14. Campeón en 1959, se dio el gusto de retirarse del fútbol profesional con la camiseta azulgrana a los 37 años, dando dos vueltas olímpicas más, en el Metro y el Nacional de 1972. Con la Selección Argentina jugó los mundiales ’58 y ’62 e integró el equipo que ganó el Sudamericano de Lima en 1957, con otros tres jugadores del Ciclón: Iñigo, Benegas y Pizarro. Fue el goleador de la Copa América de Ecuador 1959, torneo en el que Argentina presentó la delantera completa de San Lorenzo: Facundo, Ruiz, O.H.García, Sanfilippo y Boggio.

 

Blas Armando Giunta

Llegó proveniente del club Liniers, para incorporarse a la quinta división, en 1981. El Bambino Veira le dio la chance de jugar en primera en el Nacional 1983. Pasó a préstamo en Cipolletti, regresó y volvió a ser cedido, esta vez a Platense. De regreso al Ciclón, se adueñó de la camiseta número 5 y no la largó nunca más. Símbolo de los Camboyanos, regaba el césped con gotas de sangre. Gladiador de la mitad de la cancha, su espíritu combativo generó identificación con la hinchada que lo veneraba con su grito de guerra: “Giunta, Giunta, Giunta, huevo, huevo, huevo”, hasta que se fue en 1988, transferido al Murcia de España. Al regresar al país, firmó con Boca y su estilo lo convirtió en un referente de nuestros hijos, pero esa otra historia. Mientras jugaba en ese club fue citado para integrar el seleccionado nacional que ganó la Copa América de Chile de 1991. En ese torneo, fue elegido como mejor jugador del certamen, Leonardo Rodríguez, futbolista de San Lorenzo de Almagro.

Ángel Correa:

A los 12 años ingresó a las divisiones inferiores del club. En marzo de 2013, con 18 años, Juan Antonio Pizzi lo hizo debutar en un partido contra Newell’s por el Torneo Final. Un par de meses después convertía su primer gol en Primera, en la victoria 3-0 sobre Boca. En el campeonato siguiente, se afianzó como titular y fue una de las figuras consulares en la obtención del Torneo Inicial 2013. Su habilidad desequilibrante lo convirtió en pieza clave también en la Libertadores 2014. Antes que finalice la Copa fue transferido al Atlético de Madrid. En España le hicieron una revisación médica donde le detectaron un problema en el corazón y no pudo estar presente en la semifinal y en la final, donde San Lorenzo se coronó campeón de América. Integró el plantel de la Selección Argentina que ganó la Copa América de Brasil 2021, siendo hasta hoy el último representante de la dinastía del semillero de cuervos campeones que inició José Hipólito Fossa hace ya 94 años.»

Para finalizar, como mención especial se puede agregar a Guillermo Franco, formado en las divisiones inferiores de San Lorenzo y campeón con México de la Copa Concacaf 2009, el certamen de selecciones nacionales más importante de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe»

 

 

Victor Gabriel Pradel 

 

 

Cuando la Selección Argentina humilló a Brasil con 4 goles de San Lorenzo!!!!

Cuando la Selección Argentina humilló a Brasil con 4 goles de San Lorenzo.

Por Victor Gabriel Pradel

 

La historia entre San Lorenzo, la Selección Argentina y la Copa América, esconde una hazaña única y memorable que merece ser desempolvada.

En 1959 se disputaron 2 torneos sudamericanos. El primero, a principio de año, fue ganado por Argentina y si bien no hubo jugadores de San Lorenzo en el plantel, el técnico de nuestro club, José Barreiro, integró junto a Victorio Spinetto y José Della Torre, el triunvirato de entrenadores del equipo.

Luego se disputó el torneo argentino donde San Lorenzo arrasó con una deslumbrante actuación de su delantera: Facundo, Ruiz. O.H.García, Sanfilippo y Boggio. Entre “Los 5 pistoleros” convirtieron 74 de los 75 goles del campéon (el restante lo convirtió Herrera, el delantero suplente). La arrolladora performance motivó que para la edición extra del torneo continental a disputarse en Ecuador, sea convocada la delantera completa del Ciclón.

Así fue como en el primer partido, Argentina derrotó a Paraguay 4 a 2, con los 5 delanteros azulgranas como titulares, en un hecho inédito e histórico. Dicen que “equipo que gana no se toca”, pero para el segundo encuentro el técnico José Manuel Moreno decidió hacer 7 cambios. Rompió todas la líneas: cambió el arquero, la defensa, la línea media y en la delantera sólo sobrevivieron Facundo y Sanfilippo (aunque en el segundo tiempo entraron Ruiz y Boggio). Apenas se consiguió un tímido empate 1 a 1 ante el seleccionado local.

Pero en el siguiente match llegó la hecatombe. Moreno, evidentemente desorientado, volvió a hacer 2 cambios más. De los nuestros mantuvo a Sanfilippo pero quedó afuera Facundo, reemplazado por Boggio. El resultado fue un lapidario 0-5 contra Uruguay (a la postre campeón).

Ya eliminados, quedaba un último partido, frente a Brasil, que a pesar de no haber llevado su equipo de estrellas (por entonces campeones del mundo) siempre es un rival poderoso y respetado. Una nueva derrota podría ser lapidaria y con el recuerdo fresco del desastre de Suecia de 1958, cuando la delegación argentina que volvió del mundial fue recibida a monedazos en Ezeiza reaparecieron los fantasmas. Había que ganar el último partido sí o sí. Era una cuestión de honor. El recibimiento y el trato posterior en Buenos Aires podrían ser calamitosos.

Fue entonces cuando los 5 jugadores de San Lorenzo tomaron la iniciativa. Lo encararon al Charro Moreno y le pidieron que vuelva a alinearlos como titulares. La única excepción sería la ausencia de Boggio, lesionado, en cuyo lugar ingresaría Belén. El planteo al director técnico (una prestigiosa gloria del fútbol argentino) fue firme y contundente. Nuestros players, liderados por su capitán, José Francisco Sanfilippo, lo convencieron que eran los más capacitados para asumir la responsabilidad en ese encuentro clave que definiría el futuro de la Selección.

El grupo ya estaba dividido en 2 bloques: los jugadores de San Lorenzo estaban en un bando decididamente separados del resto del plantel, pero les sobraba personalidad y temperamento, a tal punto que Moreno accedió a su pedido y alineó la formación que ellos sugirieron.

Los hechos les dieron la razón: a los 2 minutos Argentina ganaba 1 a 0 con un gol del reaparecido Omar Higinio García. Tres tantos más del implacable Nene Sanfilippo (que terminó siendo el máximo artillero del certamen) completaron la goleada. Argentina arrolló a Brasil por 4 a 1, con 4 goles cuervos. Fue el 22 de diciembre de 1959. Fue maravilloso, fue insuperable, fue irrepetible.

 

Victor Gabriel Pradel