Derribando Mitos: ENTRENADORES DE FUTBOL  IDENTIFICADOS CON SAN LORENZO: LOS INFRAVALORADOS DE SIEMPRE

Derribando Mitos: ENTRENADORES DE FUTBOL  IDENTIFICADOS CON SAN LORENZO: LOS INFRAVALORADOS DE SIEMPRE

3 abril, 2021 2 Por casla historia

Derribando Mitos:

 ENTRENADORES DE FUTBOL  IDENTIFICADOS CON SAN LORENZO: LOS INFRAVALORADOS DE SIEMPRE

Por Víctor Pradel 

El cipayismo azulgrana, habitualmente deslumbrado por lo foráneo, instaló la idea que en San Lorenzo sólo pueden salir campeones directores técnicos que no tengan una identificación previa con nuestros colores. Enarbolando esta falacia se aprovechan para bajarle el precio y ningunear a los entrenadores de la casa. Un destrato similar al que suelen recibir los jugadores juveniles nacidos y formados en el club. “Basta con eso que conoce los pasillos”; “Qué me importa que sea hincha, que se vaya a la tribuna”; “Hay que terminar con el verso del “riñón del clú”, (así, sin la “b” final) repiten despectivamente, burlándose de su propia institución.

El discurso, se reduce (una vez más) a una simple cuestión numérica. Sólo se limitan a contar los campeonatos ganados, por unos y otros. Por un lado, Barreiro, Tim, Lorenzo, Zubeldía, Yudica (en el torneo de Primera B), Pellegrini, Ramón Díaz, Pizzi, Bauza y Guede (que entra en esta lista con un título ganado en un solo partido). Por otro lado, Giuliano, Fossa, Pedro Omar, Diego García, Veira e Insúa. 10 a 6. Listo. Terminó el partido. Perdieron los del “riñón del club”. Que no venga ninguno más.

Al momento de hacer este informe (marzo de 2021) 100 entrenadores se sentaron por el banco de San Lorenzo en todo el profesionalismo (incluyendo duplas técnicas e interinatos, algunos de un sólo partido). Exactamente 100 nombres propios. Sería engorroso enumerarlos a todos, pero lo vamos a hacer. Sin excepción. Para darle el máximo rigor histórico a este trabajo. Para derribar otro mito.

De esos 100 nombres, hay 66 que antes de llegar a San Lorenzo no habían tenido un paso previo como jugadores del club:

Antonio MALVASSI, Eugenio MEDGYESSY, Máximo GARAY, Rodolfo ORLANDINI, Adolfo CELLI, Guillermo STABILE, Emérico HIRSCHL, Jorge ORTH, José CUESTA SILVA, José COSTANZO (en dupla con José Fossa), Carlos PEUCELLE, Gerónimo DIAZ, Ángel Fernández ROCA, José BARREIRO, Florencio DOVAL, Juan Carlos LORENZO, José RAMOS, la dupla Pablo AMANDOLA y Adolfo MOGILEVSKY, Nicolás PALMA, TIM, Manuel GIUDICE, Pedro DELLACHA, Rogelio DOMINGUEZ, Andrés PRIETO (no llegó a dirigir ningún partido oficial), Miguel IGNOMIRIELLO, Jorge CASTELLI, Luis CARNIGLIA, Osvaldo DIEZ, Osvaldo ZUBELDIA, Roberto BETTINOTTI, Roberto SCARONE, Oscar MONTES, Antonio D’ACCORSO, Adolfo PEDERNERA, Alejandro ROMERO, DELEM, Carmelo FARAONE, Alberto ROMAN, José YUDICA, Roberto ROGEL, la dupla Oscar LOPEZ y Oscar CAVALLERO, Nito VEIGA, Bora MILUTINOVIC, Jorge PAOLINO, Roberto SAPORITI, Ricardo CALABRIA, Roberto MARIANI, Alfio BASILE, Manuel PELLEGRINI, Gabriel RODRIGUEZ, Gustavo ALFARO, Fernando BERON, Ramón DIAZ, Norberto BATISTA, Miguel Ángel RUSSO, Alberto FANESI, Diego SIMEONE, Omar ASAD, Ricardo CARUSO LOMBARDI, Juan Antonio PIZZI, Edgardo BAUZA, Pablo GUEDE, Diego AGUIRRE, Jorge ALMIRON, Mariano SOSO, Diego DABOVE.

La abrumadora mayoría que demuestran estos números a lo largo de la historia, evidencian claramente la predilección por contratar técnicos “foráneos”:

En contrapartida, hay 33 que ANTES de dirigir fueron jugadores de San Lorenzo:

Atilio GIULIANO, José FOSSA, Oscar TARRÍO, Pedro OMAR, Diego GARCÍA (los dos últimos ya sea separados o haciendo dupla técnica), Francisco CORSETTI, José PÉREZ, René PONTONI, Isidro LÁNGARA, Roberto RESQUÍN, Alberto RENDO, Oscar CALICS, Carlos BILARDO, Héctor VEIRA, Victorio COCCO, José MAGLIOLO, Juan Carlos CAROTTI, Oscar QUIROGA (1 partido), Ricardo REZZA, Fernando AREAN, Carlos AIMAR, Rubén DÍAZ (2 partidos), Oscar RUGGERI, Víctor DORIA (tres partidos), Rubén INSÚA, Néstor GOROSITO, Sebastián MENDEZ (7 partidos), Miguel TOJO (5 partidos), Leonardo MADELÓN, Esteban GONZÁLEZ (1 partido), Claudio BIAGGIO, Diego MONARRIZ, y el trinomio, Hugo TOCALLI-Leandro ROMAGNOLI-Alberto ACOSTA (3 partidos). En este caso los tres con pasado azulgrana, porque Tocalli fue arquero de la reserva. No incluímos en esta lista al Flaco COUSILLAS, porque la única vez que dirigió al equipo, era al mismo tiempo, el arquero suplente.

De todos estos, muchos fueron técnicos interinos. Más allá que luego algunos se ganaron el puesto gracias a los resultados obtenidos, lo cierto es que varios de ellos solamente fueron convocados de emergencia, como bomberos para apagar un incendio. Sólo tres (Veira, Giuliano y Diego García) superaron la barrera de 100 partidos dirigidos. Además son los únicos que se ubican en el Top 10 de máximas presencias. Prueba fehaciente del menosprecio y la falta de confianza en la gente del club.

El término «riñón del club» como su nombre lo indica, significa que tal entrenador se formó en las divisiones inferiores de San Lorenzo.

Los 5 técnicos campeones que responden a esa condición son, efectivamente:

1. Atilio GIULIANO (jugador de inferiores, aguatero, médico, masajista, preparador físico y director técnico; trabajó en San Lorenzo durante 38 años, desde 1923 hasta 1961)

2. José FOSSA (llegó al club a los 11 años y se consagró campeón como jugador y como técnico)

3. Diego GARCÍA (llegó al club a los 14 años y se consagró campeón como jugador y como técnico, haciendo dupla con Pedro Omar)

4. Héctor VEIRA (llegó al club a los 12 años y se consagró campeón como jugador y como técnico)

5. Rubén INSÚA (llegó al club a los 12 años y logró el ascenso como jugador y un título internacional como técnico)

Además de los 5 nombrados hubo otros 4 técnicos que se formaron en el club: Francisco Corsetti, Carlos Bilardo, Leonardo Madelón (dirigió sólo 12 partidos por torneos nacionales y 1 por Copa Argentina) y Diego Monarriz (dirigió sólo 11 partidos por torneos oficiales y uno por Copa Argentina). Siendo extremadamente puntilloso, alguien podría sumar los interinatos fugaces de José Magliolo (1 partido en 1984 y 5 partidos en 1985, en dupla con Osvaldo Diez). Ok. Lo aceptamos.

Por lo tanto, de 10 técnicos auténticamente formados en el club, 5 fueron campeones: el 0.50%

De los 66 “foráneos” por razones lógicas exceptuamos al actual entrenador Diego Dabove y al chileno Andrés Prieto, que no llegó a dirigir ningún partido oficial. Nos quedan 64, de los cuales salieron campeones 10 (incluyendo a José Yudica, técnico del equipo que logró el ascenso en 1982) salieron campeones. O sea el 0.156 %

Pero el cipayo azulgrana insistirá en sostener su teoría. Para eso va a incluir dentro del concepto “riñón del club” a todos aquellos que en algún momento pasaron por San Lorenzo como jugadores. Es un límite muy difuso, porque de esa manera mete al Nano Areán y a Pipo Gorosito (ambos subcampeones) en la misma bolsa que el Panadero Díaz y el Cai Aimar. Igual vamos a darle al cipayo la chance de bajar el promedio de los técnicos de la casa. Pero ni así se puede.

Se incorpora a la lista, con total justicia, Pedro Omar, el entrenador campeón de la Copa de la República Pedro Pablo Ramírez, en 1943, ex múltiple campéon como jugador en la era amateur (debutó en primera en 1919 y jugó 11 años, hasta 1930). Omar suma otro galardón como conductor (en dupla con Diego García) del mejor equipo de la historia del club, el de 1946. Entonces aunque sumemos a todos, el porcentaje sigue siendo más alto. El promedio da 0.181 %.

Vamos a intentar una última variante. Para que se vea mejor el panorama, vamos a sacar la cuenta de los DTs “no campeones”, tanto del riñón como de “otros órganos”:

 

Si de 33 técnicos que fueron futbolistas del club, 6 ganaron títulos, hubo 27 que no salieron campeones.

 

Pero si de 64 técnicos que no tuvieron un paso previo como jugadores de San Lorenzo, 10 ganaron títulos, entonces hubo 54 que no salieron campeones.

 

O sea que, utilizando el exitismo propio de los resultadistas recalcitrantes, exactamente el doble de los foráneos “no ganó nada”.

Igualmente los siguen prefiriendo. En otros clubes, los hombres “de la casa” tienen más crédito, más espalda para absorber la presión. En San Lorenzo pasa lo contrario. No tengo certezas pero tampoco tengo dudas que los mismos que al Pampa Biaggio lo cuestionaron primero y vilipendiaron después, pese al tercer puesto obtenido en la Superliga 2017/2018, lo hubiesen pedido si esa misma ubicación la lograba dirigiendo a Godoy Cruz. Pero como fue con San Lorenzo, es un inútil. No sabe nada. Que se vaya.

Por eso cada vez que hay que salir a la búsqueda de un técnico, el cipayo azulgrana pide a gritos la llegada de alguien con pasado en los dos equipos del régimen, o alguno con un paso por Europa, menor de 50 años y dueño de un léxico de playstation.

O simplemente se conforma con uno que, gracias a una campaña decorosa con un equipo chico, se pone de moda un par de meses. Incluso es pretendido por algunos clubes más pero San Lorenzo gana esa puja y el cipayo lo celebra como un triunfo. (Llega de la mano de un inescrupuloso representante que en el mismo paquete lo emboca junto a futbolistas de escaso vuelo, por supuesto de su propia escudería). Hasta que el hombre de moda se sienta en el banco azulgrana, fracasa y automáticamente deja de estar de moda.

 

Últimamente con todos estos nos fue mal. Es más: ahora mismo nos está yendo muy mal. Pésimamente mal. Pero aún así, insisten en despreciar y ningunear a aquellos técnicos identificados con el club, los que demostraron pertenencia por los colores, los infravalorados de siempre.

Victor Pradel