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Sección dedicada a los socios refundadores y sus pensamientos sobre la vuelta a Boedo.

“Una historia de pasion”.Carta de socio refundador!!

“Una historia de pasión”

Se podría hablar de Farro, Pontoni y Martino, de los carasucias y los matadores, del esperado campeón del 95 con el Bambino, del equipo del Ing. Pellegrini o del anhelo máximo que fue la copa Libertadores.

Pablo Brondolo,socio refundador!!
Pablo Brondolo,socio refundador!!

Pero esta es otra historia, no tan emparentada con el logro deportivo sino con el orgullo, el sentido de pertenencia, la fidelidad al barrio, San Juan y Boedo y el Gasómetro de av. La Plata.

Unos pensaron que era una utopía, pero en forma silenciosa empezaron hacer el sueño realidad, y cada vez fueron más y más los que creyeron, hasta 100.000 coparon una plaza pidiendo por una restitución histórica. Como en tantas oportunidades a SL lo salvo su gente y hoy su gente da una muestra más de su fortaleza.

Por eso gracias a los que hicieron que la vuelta no sea un cuento y si una realidad, parafraseando al gordo Soriano en el “penal más largo del mundo”, en esta historia la gente ya pateo y la pelota está comenzando a inflar la red.

Pablo Brondolo 

Socio Nro. 55296

Socio Refundador Nro. 3635

Carta de un socio refundador!!!! ¡Por siempre ciclòn!

La pasión de mi vida. Carta de un socio refundador!!!!!

La pasión de mi vida.

Ya no me acuerdo cuando fue, pero sí sé que fue hace muchísimos años ya.

Mis primeros escarceos con la pelota, fue con la famosa pelota “Pulpo” legendaria, la de color rojo la que tenía una bolita adentro, que rescatábamos los pibes cuando lamentablemente se pinchaba y no servía más, llorando por ella porque era muy difícil poder reemplazarla, y más en mi caso porque nadie en mi familia alentaba a mis sueños del querido fútbol.

Después la seguía la pelota de papel y medias, porque no había “guita” para comprar la otra, ni hablar de la de tiento, la de cuero, la que nos desvivía a todos los pibes que amábamos pegarle como los cracks que admirábamos, como si fueran dioses del Olimpo.

No tuve como casi todos, una guía en la elección de los colores de la pasión, me hice solito mi alma y ya en el 1954 podía decir con 5 añitos, que la pasión azulgrana latía en mis venas y le daba oxígeno a mi corazón, este corazón que haría latir esa pasión a lo largo de tantos años, casi como el amor a una musa, el de la primera novia, es el que es de por vida, vio, el que se lleva a la tumba, el que busca que nuestra cenizas se inmortalicen para siempre en la gramilla del canto de tantos años de alegrías y tristezas, de las más grandes de ambas, que he tenido a lo largo de mis casi 66 noviembres.

Esos muchachos que empezaban a ser mis ídolos de chico, casi sin comprender mucho de que se trataba, se me ponían en la sangre como si fuera el tic tac del reloj de la vida: Blazina, Basso, Resquín, Brescia, Díaz, Cavallo, Cortiñas, Vivas, Seoane, Leguía, Faina, Felder, Martínez, Coll, Fontana, Picot, Berni, Camacho, Minteguía, Martina, Sanfilippo, Silva, Benavídez, Loiácono, Pizarro y el gran Pontoni, los copio para no olvidarme de ninguno, en ese año 54, el momento por donde empieza a surcar por dentro la pasión más genuina que puede tener un ser humano, como el amor por sus colores, al que nunca se engaña y del que más se sufre, porque siempre nos engañan los de adentro, como si fuera una profecía auto cumplida..

Ya en el 57 fuimos subcampeones, y en el 59 dimos la vuelta con el gran “nene” Sanfilippo y el mejor Higinio. Me lo acuerdo de memoria: Carrillo, Cancino e Iñigo, Martina, Reinoso y Schiro, Facundo, Ruiz, García, Sanfilippo y Boggio, siempre de la mano de Barreiro como DT.

En el medio 1964 aparecen los desfachatados “caras sucias” los pibes de oro que nos emocionaban a todos ganando los partidos a puro toque y oles, ante rivales que eran totalmente superados, por la magia de este grupo de jóvenes que la rompían, el cordero Telch, el nano Areán, el bambino Veira, el loco Doval, el manco Casa, el Tito Carotti, y el gran tucumano Albrecht mi ídolo de chico, fueron sus estandartes, inolvidables y eso que no fueron campeones, pero daba gusto verlos jugar y también con Barreiro de DT.

Después llegaron los más grandes, los mejores que vi jugar, eran los legendarios “matadores” en el 68, todos eran buenos, ganaban y ganaban, muchos en la selección, bah casi todos jaja, y se dieron el lujo de triunfar frente al gran Estudiantes de Zubeldía, en la cancha de Ríver, con los goles del Toti Veglio y el lobo Fisher y salimos campeones, ¡¡¡¡que digo campeones!!!!, ¡¡¡¡campionísimos!!!!, estos muchachos daban cátedra a toda la “gilada” de Nuñez y la Boca, Avellaneda y otras latitudes, además de las más cercanas como Parque Patricios, sumidos en la envidia sana de ver al mejor de todos: el carloncho Buticce, el mono Irusta, el sapo Villar, el burro Calics, el tucu Albrecht, el gallego Rosl, el cordero Telch, el cabezón Cocco, el toscano Rendo, el lobo Fisher, el toti Veglio, el bambino Veira, el correntino González, el zurdo Tojo,

Eran años de gloria para los hinchas, teníamos buenos equipos, se logró el subcampeonato en el 71 donde perdimos con Central 2 a 1 en la finalísima.

Ese 72 fue todo cuervo, teñido de azulgrana, no le dimos cabida a nadie, estábamos en la gloria: de nuevo campeones y por partida doble, bicampeones, el mono Irusta, el rubio Rezza, cachito Heredia,  el gallego Rosl, el hueso Glaría, el cordero Telch, el sapo Villar, el león Espósito, el gringo Scotta, el gallego García Ameijenda, el lobo Fisher, el nene Sanfilippo (que ya se retiraba en su casa), el ratón Ayala, el incansable Chazarreta, el negro Ortíz, el lele Figueroa. En una final no apta para cardíacos, penal errado mediante, antes que termine el partido por el gran Chaza, y el gol del lele Figueroa en el alargue dimos cuenta de las “gallinas” para rociar de azulgrana el universo de nuestra patria. Salud grandes campeones.

Pero la historia nos daría más alegrías a los cuervos, que de la mano de Zubeldía en el 74 otra vez íbamos a levantar la copa, a mi edad adolescente no podía esperar más, en el transcurso de 6 años nada más habíamos ganado 4 campeonatos, antes salíamos campeones cada 13 años y ahora en 6 logramos 4, todo un récord.

Pero este fantástico raid de torneos ganados por el club pronto desaparecería, los mejores jugadores que teníamos se iban del club a buscar nuevos desafíos en otros lados, lejos del cobijo de nuestra institución, ante la tristeza de todos nosotros, empezaba la debacle.

Administraciones que se encargaron de despilfarrar todo lo que con muchos años de esfuerzos y sacrificios, realizados por la pléyade de los prohombres del club que dieron cimiento a nuestra gran institución, reemplazados por estos mercaderes del fracaso y del negocio personal, hicieron de nuestra gloria en poco tiempo, destrozarla, mancillarla, tanto en el plano deportivo como en el plano institucional, entregando el patrimonio de nuestros jugadores, muchos de ellos gestados en nuestras divisiones inferiores, por negocios del momento, sin ninguna inversión al futuro.

Así fue como año a año veíamos a nuestro querido club, inmerso en campañas mediocres, con jugadores que distaban de los que estábamos o nos habíamos acostumbrado en tantas jornadas de gloria, tan efímeramente consumidas por los mercaderes de la decadencia que eran nuestros dirigentes.

Y llegamos al fatídico año 1976.

Nuestro club decadente, y el país sumido en una crisis institucional luego de la muerte de Perón, que lleva a los “milicos” a hacerse cargo del poder, en la más nefasta dictadura de las muchas que ha tenido nuestro país. San Lorenzo no fue un simple observador de lujo, como lo fueron otros clubes, de lo que sucedió.

El poder de turno dejó fuera del mundial 78 a la mejor cancha de la ciudad cambiada por la del fortín de Liniers, manejado por los milicos en ese entonces, con gran poder en el tristemente célebre EAM 78 al mando de Lacoste y Merlo, que hicieron todo lo posible para ignorar toda la gloria de nuestro club a manos de los ignotos de liniers, que ni gente tenían, ni títulos, ni insignias, como para hacer de su localía mundial algo lógico, algo razonable.

Los cuervos nos preguntábamos porque nosotros no?, si la celeste y blanca jugó tantos partidos internacionales en esa cancha mítica llena de gloria y de los mejores jugadores de antaño? Toda esa historia no sirve de nada? Y los dirigentes llenos de miedo donde estaban, que defendían?

Pero lamentablemente no sólo fue dejar fuera nuestra cancha del mundial de nuestro país, el objetivo era mayor, era dejarnos sin nuestra casa, sin identidad, sin barrio. Presurosos por mostrarle a la sociedad que la identidad de un club con su gente y con su barrio (al cual vio nacer) no tiene nada de malo, en vía de la modernidad hace que dejemos nuestras raíces para permitir las raíces de otras cosas, que seguramente no tienen nada que ver con la pasión, con las historias ajenas y como siempre nadie se conmiseró de nuestra desgracia, todo el espectro deportivo y social hizo la vista gorda hacia otro lado, buscando ayudas en el poder fáctico, que hubo casi para todos.

La historia nos daba la espalda, como tantas veces, e iban….cuantas?

Victor Franco.Socio refundador sonriente.
Victor siempre junto al Ciclòn!!. Socio refundador

Pero la gloria también se hace en los momentos críticos, se surge de las cenizas, las crisis siempre dan oportunidades para poder crecer, madurar y conseguir de nuevo la gloria.

Muchos años pasaron desde esa década oscura de pérdida de la cancha, que no sólo fue esa pérdida, sino de un club entero, de las glorias antepasadas, de las reuniones sociales, de los carnavales exitosos del maestro Pugliese, de Santana tocando como sólo él sabía hacerlo, el lugar en donde se conocieron miles de parejas que construyeron el ideario común de la familia, de las murgas, de todo un entramado cultural con Soriano a la cabeza, que hizo que ese lugar común y tan lleno de historia se fuera para siempre, sin dejarnos la posibilidad mínima de poder quedar con alguna reliquia en nuestras manos.

Encima la debacle no sólo fue estructural y social, también fue deportiva. El primer grande del fútbol argentino que se va al descenso, el hazmerreír de todos, y encima sin cancha, bah… sin club, sin alma, en los tablones de Caballito al lado de la estación del viejo ferrocarril del oeste, nuestro querido club dejaba la primera categoría a manos de los bichitos colorados, ya descendidos anteriormente por un doping positivo, que luego se transformó en negativo y que hizo que reviviera para dejarnos con las manos vacías en los viejos tablones de caballito, penal errado mediante.

Las lágrimas de los hinchas en ese momento de entierro a tantas ilusiones, de tantos años de ver a nuestro querido club llegar a lo más alto del ideario futbolero, nos hacían comer el pasto de la desvalorización máxima, y encima sin cancha..sin club.

Pero sobre esas cenizas que hace fuerte al débil, lo abraza con una coraza de acero invencible, están los forzosos de Almagro (sí de vuelta esos pibes míticos al lado del cura Lorenzo y los cientos de miles que los acompañan) que nunca se rindieron ante las adversidades, y esta es una gran prueba, seguramente la máxima. ¿Que dirigente de otro club no pensó que este club iba a dejar de existir en poco tiempo?. ¡En la segunda división y sin cancha, casi sin club!, sólo era menester calcular cuando tiempo iba a resistir y sobrevivir.

Nuestros adversarios hacían cuentas de ese tiempo, eran tiempos de inquilinato, pero como el ave fénix, se revolvió sobre las cenizas de la gloria impoluta del pasado, para volver con más fuerza que nunca, la que nunca perdiera, pese a todo lo que pasó.

Se ganó el campeonato de la segunda división en el 82, como inquilinos de clubes que no querían que jugáramos en sus casas, porque eran hordas cuervas por todos lados, que los empequeñecían a pesar de las diferentes divisionales, sin entender este fenómeno que transitaba las fronteras, para tornarse en un prodigio social que necesitaba estudio para que el resto se diera cuenta del por qué sucedía esto.

Hoy siempre les digo a mis hijos (todos cuervos lógicamente) que jamás voy a volver a ver en lo que queda de mi vida, formidable espectáculo, que batía records de asistencia los sábados, hoy todavía no superados, pese al tiempo transcurrido, la familia cuerva movilizada por semejante cruzada, que era volver al lugar que nunca deberíamos haber dejado, que era el que se merecía: la primera divisional del fútbol argentino.

Y pasó lo que tenía que pasar, sin ser un equipo descollante, se cumplió el objetivo y volvimos al año siguiente a la primera división, con más gloria que antes, después de haber sufrido el escarnio.

No fueron años fáciles, las cenizas de Av. La Plata dejaron en nuestros espíritus un lugar imposible de olvidar, en mi caso personal, vivía cerca de ese lugar y no compraba en el supermercado francés, que se hizo de la tierra “entre gallos y medianoche” con el santo lugar, con la inestimable ayuda de los poderosos de siempre, de ayer y de hoy…¿qué diferencia hay hoy?, tal vez menos violentos y directos, pero igual de mortíferos, con otros métodos nada más, pero con el mismo resultado.

Y apareció el Bidegain, era el final del inquilinato, finales del año 93, con mi pequeño hijo fuimos a la inauguración con la Universidad Católica del Chile, inolvidable recuerdo por el ser primer partido que iba con mi sucesor, empezaba a plantar la semilla de padre a hijo, regada partido a partido, esa semilla que en mí germinó sola sin ayuda de nadie, como tantos otros al lado mío, lo hacía con mi hijo, con orgullo de tener por fin nuestra casa, mi hijo no entendía nada, era muy chico, apenas 4 añitos, no se daba cuenta que después de haber estado en tantas casas y no ser de ninguna, nosotros buscábamos volver a la gloria, de reverdecer todos los laureles marchitos por el pasado sombrío que nos condenaba, por los poderosos que se encargaron de dejarnos en la ruina, amparados por los de adentro también como cómplices de la decadencia moral de nuestros dirigentes tan lejos de los postulados impolutos de los Scaramuzzo, los Monti, los Coll, y el resto de los pibes, con la mirada solemne del cura Lorenzo Massa, como guía espiritual de todo el grupo, con el guiño de todos ellos que ya no estaban junto a esta pasión, se levantaba solemne el nuevo estadio, hermoso estadio el Pedro Bidegain, como recuerdo imperecedero de uno de los grandes dirigentes que tuvo el gran club que supimos tener y tanto añoramos, en ese presente de la inauguración.

Y todos los cuervos dentro de sus posibilidades ayudamos a levantar el más lindo estadio del mundo, para nosotros, porque era nuestro y porque lo habíamos levantado entre todos, sin ayuda de nadie, como siempre, porque eso fue siempre San Lorenzo, construyendo a través de la pasión, entre todos, solidariamente, porque esos fueron los postulados de los que nos precedieron en la vida, de los fundadores, de los forzosos de Almagro, como misioneros de proteger las consignas heredadas desde ellos, desde el pasado que siempre nos ilumina el presente.

Los éxitos empezaron a florecer de nuevo, en el nuevo marco, muchos títulos coronaron esta parte de nuestra historia, el campeonato del 95 con el bambino Veira, del 2001 con uno de los mejores equipos que he visto jugar de la mano del Ingeniero Pellegrini, las copas internacionales, Mercosur y Sudamericana también del Ingeniero, el campeonato del 2007 de Ramón Díaz…..

Pero algo estaba cambiando, fuera de nuestros muros azulgranas y también dentro de ellos, la semilla estaba germinando en un grupo de loquitos que inspirados en los de siempre, los fundadores y el gran cura, imaginaron que esta gran casa, mansión que nos albergaba hoy con tanto orgullo, no era la casa de los viejos, el templo en donde los cuervos empezaron a volar y se hicieron grandes y poderosos, la gran casa, la mansión de la envidia ajena, la que cobijó muchos años a la selección argentina, el mítico Viejo Gasómetro de Av. La Plata, que era necesario, en nombre de nuestros viejos, de los fundadores y del cura Lorenzo, recuperar nuestra historia y nuestra identidad.

Y de nuevo fuimos atrás de una utopía, y llenamos la ciudad de gentes, 200, 1.000, 20.000, 40..000 y el gran acto en la mismísima Plaza de Mayo con 110.000 personas, invadiendo el espectro de tantas manifestaciones en esa plaza de la concordia, como de la discordia, que tiene grabado a fuego el quehacer nacional, en este caso, en el único caso de la historia, que engloba a un club en su búsqueda más dramática, en la búsqueda de su identidad, de su pertenencia, nada más importante que eso, de saber de dónde se es y como se hace para volver, siempre en las mismas condiciones en que se fue y en paz, con orden, sin ningún acto fallido de nadie de esa fenomenal convocatoria..

Y esos loquitos, locos de pasión por sus colores, los míos también, me enseñaron a mí y a todas las generaciones como se hace para transformar nuestra realidad, la forma en que se debe luchar para conseguir el objetivo, saltar los obstáculos, no decaer ante las adversidades permanentes que estas acciones acometen, la resistencia siempre es muy grande, sobre todo en un entorno interno similar a cuando se perdió, con el descenso en puerta y una dirigencia en crisis nuevamente.

Las preguntas que había en este momento de pelear la ley eran ¿para que volver si se van al descenso? ¿Con la crisis que tienen deportiva meterse en este problema de la vuelta es apropiado? ¿Pero el poseedor de la tierra es una empresa multinacional? ¿Fue comprador de buena fe, aprobado por una legislatura porteña en un gobierno constitucional?

Todas contras, pero la fuerza de la gente es indestructible, y el 15 de noviembre de 2012, los corazones cuervos dieron un salto, los loquitos se transformaron en héroes modernos, como los titanes de nuestras lecturas infantiles, la utopía se transformó nomás en realidad y por el contundente 50 a 0 se ganó la Ley de Restitución Histórica para la devolución de las tierras en Av. La Plata 1624/1700.

¡¡¡¡50 a 0!!!! Fue el mayor, el más abultado resultado de la historia del club, y el más importante, la bisagra para dar vuelta la página grande de la historia del club, como los imaginaron Scaramuzzo, Monti, Larrandart, Bidegain y Pinto, con la atenta mirada del guía espiritual, en poder llegar lejos de los límites y crecer como lo imaginaron ellos, el volver a la gran mansión de los viejos, a la casa grande, a tener el lugar que la historia nos demandó tener en el pasado y que perdimos entre las tormentas del camino, debiendo volver al sendero de grandeza que nos merecemos, el que gracias a estos loquitos vestidos de héroes modernos, de titanes que nos supieron poner a tiempo en la mentalidad de lo nuestro, de entender el porqué de este paso. La historia nos demandaba este camino, nosotros debíamos ir por él.

Ahora sería mucho más fácil, con la Ley, es una cosa obvia….

Sin embargo no es así, todo se ha ido enmarañando, la empresa francesa a 3 años de la Ley de los loquitos, no ha empezado nada, la masa cuerva ha respondido, ha estado a la altura, poniendo la guita en el fideicomiso, como es mi caso, y el de toda mi familia, de tantos otros cuervos y de sus familias, toda esta es en respuesta al designio del corazón, aquel que no engaña a lo que le corre por la venas, siempre manchadas de azul y grana, sangre grana no roja, aquel que cuando pierde llora y cuando gana grita de alegría, aquel que cuando fue llamado a poner dinero para su querido club, ni lo pensó, ahorró y lo puso, o lo está poniendo, porque es la hora de nosotros, siempre el club nos dio, ahora es nuestra hora de honrar lo que siempre hemos dicho con el corazón, ahora con el bolsillo, porque la gran casa de los viejos lo necesita, necesitamos recobrar nuestra identidad, nuestro barrio, volver a nuestros orígenes, a nuestro Beodo, al lugar que jamás tendríamos que haber abandonado.

Pero los adentro, ¿te acordás como en el pasado allá a lo lejos?¿como en el 79/82?, nunca lo olvidamos, no hacen nada, el tiempo pasa…hasta se está por vencer la ley, pasaron casi 3 años y ahora no es igual, pusimos guita, no es gratis, Sres dirigentes, les exijo que tienen que estar a la altura de la historia, que los va a juzgar por estos hechos, como los ha juzgado a sus anteriores por lo otro, porque hay todo un pueblo que se quiere vestir con sus mejores galas para el acto de tirar el muro, no de Berlín, sino de Av. La Plata, que para nosotros es más importante que el alemán, es poder reconstruir la vieja casa de los viejos, la gran mansión de gloria de antaño y sólo le pido a Dios me deje ver sacar del medio de la cancha en la vieja/nueva casa de los viejos, mucho más grande, ya con mis hijos ya maduros y todos cantando:

Sólo le pido a Dios

que el dolor no me sea indiferente, 

que la reseca muerte no me encuentre

vacío y solo sin haber hecho lo suficiente. 
Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente, 
que no me abofeteen la otra mejilla
después que una garra me arañó esta suerte. 

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente, 
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente. 

Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos cuantos, 
que esos cuantos no lo olviden fácilmente. 

Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente, 
desahuciado está el que tiene que marchar
a vivir una cultura diferente.

 

Víctor Franco

Socio refundador N° 6090

 

Carta de Omar Souto,socio refundador!!!!!

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Buenos Aires, cualquier mañana de septiembre de 2014,
Suena la alarma de su celular, Carlos se levanta como todos los días, desayuna, despierta a sus hijos, se despide de su mujer y sale a trabajar como todas las mañanas de la semana.
Al finalizar su día, decide comprar una cafetera, una de esas modernas, la de las capsulas de distintos sabores y aromas. La deja reservada porque no había en stock y como confía en esa cadena de electrodomésticos la paga y se va con la promesa que, en no más de una semana, le estarán entregando su cafetera.
A los 15 días, Carlos no tiene novedades acerca de su compra. Ninguna persona de la empresa lo llamó para informarle que pasaba con su compra. El decide llamar
Y reclamar. Le siguen dilatando el tiempo de entrega. Pasa un mes y los $2880 que
destinó para la compra de la cafetera siguen en poder de la cadena de electrodomésticos y el sigue sin su cafetera. Pasó un mes, dos meses. Carlos muy enojado acude a defensa al consumidor y a los 3 meses recibe su cafetera.
Buenos Aires, cualquier jueves de agosto de 2015,
Alberto decide sorprender a su hija adolescente y comprarle un par de tickets para el próximo show que dará Ariana Grande en Argentina. Compra las entradas a través de Internet a un precio muy elevado pero sabiendo que le dará un gran obsequio a su hija que adora la increíble voz de esta gran artista. Al día siguiente manda a buscarlas pero le dicen que lamentablemente el show no se realizará porque la cantante suspendió la gira y que debe pasar a retirar el reembolso de su dinero en una semana, por las oficinas de la ticketera. La desilusión fue grande para él pero sobre todo para su niña que ya se imaginaba emocionada coreando las canciones de su cantante preferida, junto a miles de fans. Llega el día de retirar el dinero. Lo manda a buscar y la persona encargada de hacer la devolución, le dice con una explicación no muy convincente que todavía no tienen los $2880 para reintegrarle. Le dicen también, que en breve le informarán vía web cuando deberá retirarlo. Alberto muy enojado acude a defensa al consumidor y a los 2 meses y medio recibe su dinero.
Omar SoutoBuenos Aires, cualquier atardecer de octubre de 2015,
Rubén camina unos pasos para llegar al Pago Fácil de un kiosco de Villa del Parque
Los mismos pasos que repitió mes a mes durante los últimos 24 meses.
La emoción lo invade, las manos le sudan, los recuerdos se le presentan, uno a uno en su mente: la caminata de mano de su papá por la calle Santander con la camisetita de piqué, la primera vez que se asomó a ver el verde césped al salir
por la boca de entrada a aquella platea, el primer grito de gol en conjunto y ese abrazo interminable con su papá para celebrar. Pero también se vinieron los otros recuerdos, los de la desolación, los de los días grises de nomadismo, el de la cargada inescrupulosa de los ignorantes, los del despojo, los del robo, los de la complicidad, los del fraude y la tristeza infinita.

Pero bueno, de un sacudón de cabeza, se deshizo como pudo de sus pensamientos.
Rubén estaba pagando la última cuota de su metro cuadrado para que el club de sus amores, San Lorenzo de Almagro, volviera al sitio donde nunca debería haberse ido: Boedo.
Listo, se dijo Rubén, ya está. Su ilusión, la de su papá y la de todos los cuervos
del mundo se estaba haciendo realidad. Salió del kiosco y en las cuadras que separaban al negocio de su casa, se fue haciendo cálculos de tiempos de construcción del estadio, de capacidades de las tribunas y demás.

Pero los días pasaron, pasaron las semanas y los meses; y los plazos de demoliciones, desplazamientos y obras del estadio que le habían prometido al pagar los $2880 del metro cuadrado, no se cumplieron.

Rubén, muy enojado, comenzó a pedir explicaciones del incumplimiento, pero no por sus $2880, sino por la palabra empeñada, por los 100.000 hinchas que colmaron la plaza de Mayo, por los 22.000 locos de amor por un club
que expusieron su corazón delante de todo el mundo futbolero y no futbolero,
por el querido Loco Adolfo y Diego, por el incansable Culotta, por nuestros viejos que se nos mueren y se van a quedar sin volver a pisar tierra santa y por nuestro hijos a los que estábamos a punto de enseñarles la historia más justa, heroica y maravillosa del fútbol argentino y mundial.

Y siguieron pasando las horas, los días y los meses; y si bien Rubén mastica bronca, hay algo que lo calma, que lo ilusiona y que lo hace continuar: él tiene la certeza que tarde o temprano el Estadio del Club San Lorenzo de Almagro volverá a Avenida La Plata al 1700.
Queridos cuervos:

Estamos pagando, por amor al club, algo que no tendríamos que estar pagando
nosotros sino el Estado como reparación del daño causado, por el despojo ilegal de nuestras tierras y por el lucro cesante de tantos años de no haber sacado el provecho económico que nos hubiera generado estar ubicados en semejante lugar de la ciudad.

A pesar de estar pagando algo que nos tendrían que devolver sin poner un centavo, no cumplen con las leyes, ni con los plazos y encima de todo, no nos informan desde el club el motivo por el cual no se cumple con los plazos firmados.

El Estado, la Empresa y la dirigencia del Club deberían informar segundo a segundo
Cada paso en el camino a la vuelta a Boedo.

El ejemplo del cuento es simplemente para hacer notar que uno cuando compra cualquier cosa (aunque sea una pizza), tiene que recibir lo que compró (la pizza)
y en el caso que por algún motivo no se lo entreguen, nos deben dar una explicación y sentirse en deuda con el comprador que no recibió su producto. Y en el caso que este tiempo de entrega se extienda aún más, el comerciante deberá pagar un coste, multa, o sanción.

¿Merece el pueblo azulgrana tal destrato e indiferencia?

Este pueblo sanlorencista que sigue dando muestras de cada vez mayor adultez, respeto y paciencia. Que llena la Plaza de Mayo y no genera un desmán. Que con toda su bronca va a Av La Plata, traga saliva, se manifiesta y vuelve pacífico a su casa a seguir esperando.

Con mucha bronca pero con la esperanza intacta,
y con muchas ganas de no desilusionarse de esta dirigencia,

Les mando abrazo cuervo!

Omar Souto
Socio Refundador N. 08692

Collectif Red Star Bauer, Socios refundadores desde Francia!!

Socios  refundadores desde Francia!!

Pelear para un lugar cargado de emociones personales y colectivas. Movilizarse para defender un espacio dónde nos sentimos existir, dónde nos podemos juntar alrededor de emociones y de valores comunes. Luchar para su casa, su lugar de pertenencia, para recuperar un pulmón de la vida social, cultural y deportiva de nuestra ciudad, de nuestro barrio. Estas causas son las que los hicieron actuar.

Son las mismas las que motivan nuestro actuar como Collectif Red Star Bauer para defender el estadio Bauer, domicilio de nuestro club, el Red Star Football Club, club de la secunda división francesa, cuya historia está fuertemente vinculada a la ciudad de Saint-Ouen, ciudad popular de la periferia norte de París. Es siempre con una gran admiración que hablamos de la Vuelta a Boedo, de sus victorias.

Guillermo CASLA 2De hecho fue un placer inmenso convertirnos, como agrupación, en socios refundadores de San Lorenzo, tras la compra de un metro cuadrado por uno de nuestros integrantes quien compartió 5 meses de su lucha cotidiana y de sus esfuerzos para que San Lorenzo vuelva a ser el motor de integración que fue, durante décadas, para el barrio de Boedo y de sus alrededores. Pocas palabras pueden explicar lo que representan el número 1700 de avenida La Plata para ustedes y el estadio Bauer para nosotros.

Más bien, si existen nunca podrán transmitir la intensidad del cariño que llevamos a estos lugares. Involucrados en luchas que coinciden en muchos puntos nos parecía necesario dar a conocer nuestro apoyo a la Vuelta a Boedo y la alegría que representaría para nosotros la realización de su sueño. ¡Un sueño más cerca que nunca de convertirse en realidad! Nuestro deseo lo más profundo es hacerles llegar nuestra solidaridad y nuestra fraternidad. ¡La lucha sigue, se gana en la calle!

Un gran abrazo solidario y fraterno a todos los y a todas las que se movilizan para la Vuelta a Boedo.

¡Bancamos la Vuelta!

Le Collectif Red Star Bauer

Carta del Socio Refundador “Boni” Benitez.

Carta del Socio Refundador “Boni” Benitez
Seguramente ésta será una historia más, quizás no le interese a nadie, pero es algo que tengo que contar porque es lo que siento…

Cuando comenzó ésta movida de la vuelta al barrio, debo confesar que era escéptico, mi hijo mayor, Joan, me decía “¡Gordo vamos a volver! ¡Vamos a hacer la cancha en Avda La Plata!” Él siempre fue optimista.

Cuando empecé a interiorizarme, me di cuenta que esto iba muy en serio.
Empezaron las marchas a la Legislatura, y fui a ver qué pasaba.

La cosa empezó a tomar color y ya se rumoreaba que la ley estaba redactada y los legisladores se estaban convenciendo de que iba a ser imposible no aprobarla.
Paralelamente seguían las marchas, la movilización a la embajada de Francia, etc. A las que concurrí a todas. Hasta que llegó el histórico 15N cuando por mayoría absoluta se votó favorablemente la tan ansiada ley.

La Sch empezó con el tema de la compra de mt2 y sacaron los formularios de Compromiso irrevocable. No lo dudé un instante, inmediatamente llené el formulario y esperé el momento de comenzar a pagar.

Boni y su familia.
Boni y su familia.

Llegó el día y fui de inmediato a la sede de Avda de Mayo, me atendieron de inmediato llené los formularios y aboné en un sólo pago los $2880 de mi mt2, dije “San Lorenzo no es un electrodoméstico, no lo puedo pagar en cuotas, lo pago de una” y así fue.

Me invadió una sensación de felicidad, de orgullo que no entraba en mi propio cuerpo. Tomé el colectivo 7 hasta BOEDO y EEUU, bajé, fui hasta el Trianon, pedí algo de comer y una botella de vino, tenía que brindar conmigo, y así fue.
Más adelante, mi hijo mayor, Joan, también compró su mt2. Mis otros dos hijos, Paulo y Ariel, no estaban en condiciones económicas para comprar su mt2 y me hice cargo de los mt2 de ellos, y también tienen el suyo.

El 19 de noviembre de 2014 nace mi primer nieto, Felipe, lo primero que hago es hacerlo socio e inmediatamente compro su mt2, qué emoción el día que hice la transferencia del dinero a la cuenta del fideicomiso, juro que lloré dentro del cajero automático. Y Felipe también tiene su mt2.

La familia cumplió con San Lorenzo.
Los cinco varones hinchas del Ciclón, socios refundadores…
Esta es mi humilde historia, siento un orgullo tremendo y una sensación de tranquilidad por el deber cumplido.

Los abrazo de corazón.

Luis Benitez
Socio refundador 114

Carta del socio refundador Ariel Gerbi.

Hola Adolfo/Diego…que lindo no?…tanto esperar… tanto soñar…pensar que hay algunos que no saben desde cuando venimos hablando de esto…

Para mi es tan importante y tan difícil de explicar …voy para atrás y me acuerdo como me enamoré de  San Lorenzo….primero de los colores, las venas y las arterias decía mi abuelo….después …del  Barrio…

Ariel Gerbi

Siempre me gustó lo antiguo desde chiquito….pero lo que más me enamoró fue la hinchada….mira el partido decía mi viejo….pero papi … ¿cómo hago? Mira lo que es eso….y bué…seguí mirando….y así  vi pasar la jeringa gigante….conocí ese dulce olor a tribuna…y. empecé a darme cuenta que era más importante ir cuando el equipo va mal y de visitante…más crecía y más entendía los códigos.

Después  vino conocer el club. El mundo que había debajo de las tribunas era inmenso, un crisol de razas…si bien no podían entrar con camisetas de otros equipos, conocí bosteros, quemeros, amargos…pero todos terminaban siendo Cuervos.

Hoy tan cerca de la vuelta que tanto ansiamos  también me acuerdo del último partido…cuando salimos todos gritando caminando por Av La Plata hasta Rivadavia…la verdad es que en el fondo nunca lo creí posible…siempre pensé no pueden desmantelar este pedazo de historia….me pasó lo mismo cuando nos fuimos a la B…esperaba un decreto que dijera se suspenden los descensos o algo asi…por eso hermanos para que pase  prefiero no creerlo…y asi esperar el día para llorar juntos abrazados a la historia.

ARIEL GERBI SOCIO REFUNDADOR 5220

Carta de Luciana Filippo, una Socia Refundadora.

Carta de una Socia Refundadora: “El mejor regalo”

No nací cuerva… En casa no se respiraba fútbol. De chica, a  escondidas y como un secreto, mi tío me llevaba a ver al Ciclón… Y me enamoré… ¿Cómo no hacerlo?

La vida me dio revancha cuando fui mamá y salí orgullosa con mi hija envuelta en azulgrana de la clínica. Ese fue el comienzo del amor compartido y del tiempo mejor  invertido con ella.

Verla llorar de emoción con su primer campeonato en el 2013 me recordó el mío del ´95 y supe exactamente qué sentía en ese momento… Y de yapa, la histérica Copa Libertadores, la primera para ambas.

Luly
Luciana junto a su hija,fanaticas del Ciclòn.

¿Y qué falta?… Volver… Lo que nos falta es volver!!! 

“Como sea hija, vamos a tener nuestro M2… Hay formas de pago… Qué se yo, hay uno de 36×90, me anoto en ese” le dije… Y así llegó el primero.

En mi mente y en mi corazón deseaba que ella, quien me acompañaba a la cancha, a las marchas, a las protestas frente al supermercado, la que se peleaba con cualquiera, grande o chico, por defender los colores, la historia y el amor que sentía, debía tener su propio M2.

Así  fue como, en secreto, comencé a juntar dinero para su metro. Dentro de una media, escondida en el fondo del cajón, terminaban los billetes de los puchos que no volví a comprar nunca más; hay que volver, de la manera que sea.

Es su regalo de cumpleaños… Jamás se va a olvidar de cuando cumplió 14 pirulos y se convirtió, no solamente en una orgullosa Socia Refundadora, sino que además, en parte de la historia del club de sus amores, San Lorenzo de Almagro… de Boedo y nuestro.

 

Luciana Filippo

Socia Refundadora

 

Carta de Ernesto Pierro, Socio Refundador del CASLA

Como tengo 64 años y como nací a 4 cuadras del Gasómetro, tuve la fortuna de conocer y de disfrutar durante muchos años de aquel Templo de nuestra Tierra Santa en Avda. La Plata.

De mi niñez en aquellos años ’50 recuerdo espectáculos ajenos al fútbol que se hacían en la cancha: una suerte de carrera de motos; un globo enorme en el cual también motos hacían piruetas… Es que San Lorenzo era muchísimo más que el fútbol. Bueno, de hecho era la institución social, cultural y deportiva más importante del país y aun hoy sigue siendo la más ganadora del deporte argentino. Yo no llegué a verlo porque era muy pequeño, pero sé que por aquellos años se hicieron en nuestro Club importantes enfrentamientos entre boxeadores de primer nivel; además, era sabido el peso que tenía San Lorenzo en básquet, natación, tenis, jockey, atletismo, bowling, tiro, y un largo etcétera.

PierroY hablando de tiro, yo creo que era la única institución de su tipo que tenía un polígono, lo que asombraba mis ojos de niño que iba a los juegos que estaban cerca de ese polígono.

Como también creo que era la única que tenía su propio cine, que llamábamos por entonces “cine San Lorenzo” o “cine Odeón” por igual, cine al que fui muchas veces, claro.

En aquellos tiempos, yo aprovechaba también la maravillosa oportunidad de tener una biblioteca tan importante como la que teníamos, entiendo que la más grande entre los clubes. En cambio, no aproveché las posibilidades de la fabulosa pileta de natación, otro orgullo del Club por entonces.

Pero si me llevaban mis viejos todos los años a los excepcionales bailes de Carnaval, que eran siempre primeros en recaudaciones, con hasta 5 escenarios diferentes. Y seguí yendo –con amigos o alguna noviecita- en la adolescencia y la primera juventud. Nadie superaba a San Lorenzo en cantidad y calidad de artistas en esos recitales inolvidables que se hacían en las carnestolendas.

El ajedrez también era muy importante. Bueno, todas las actividades lo eran.

¡Aquél Salón San Martín!, admirado por todos los que lo conocieron, fueran o no simpatizantes del “Ciclón”.

Y para ver un partido, ningún estadio hubo como el Gasómetro.

Y si San Lorenzo fue el Club con más socios hace 70 años atrás, es fácil deducir que lo hubiese sido hoy, de haber estado en Avda La Plata.

Pero la Dictadura Genocida, con la colaboración de directivos miopes, o asustados, o corruptos, o traidores, nos sacó de nuestra casa. Y en estos 35 años, en consecuencia, sufrimos una pérdida incalculable en lo económico (calculemos a $ 200.- por mes, por 35 años por docenas de miles de socios; calculemos la pérdida por recitales; calculemos la pérdida por derechos de TV; calculemos la pérdida en “marketing”; calculemos la pérdida en publicidad, solo por citar algunos ítems) y llegaremos a miles de millones. Y una pérdida no menor en posicionamiento, en el lugar que se ocupa (ese lugar que hoy nos usurpan Boca y River –principalmente este último, favorecido por la Dictadura primero y por los que inventaron astutamente el que llamaron “superclásico” después-).

Pero así como terminaron las dictaduras en nuestro país y los responsables están siendo encarcelados, del mismo modo nosotros tenemos que recuperar lo que teníamos hasta 1976. Porque la entrega de San Lorenzo fue claramente una estafa (solo se pagaron u$s 900.000 por prácticamente 4 manzanas en el mejor lugar de la ciudad -una cifra obviamente risible-, sin contar con que se violaron reglamentaciones y se habló de “abrir calles” y allí lo que hay es un supermercado, no calles).

Así que hay cumplir con el fideicomiso y exigir a las actuales autoridades del Club que hagan todo lo que haya que hacer para que en el menor tiempo posible vuelva a estar San Lorenzo en la Avda. La Plata, por supuesto con el estadio incluido. Y por supuesto que ese estadio tenga la mayor capacidad posible, porque somos millones los hinchas y porque estando allí, al igual que antes se llenará en cada partido. No quiero morirme sin entrar nuevamente como antes a ver al Ciclón jugando en su cancha de la Avda. La Plata.

Ernesto Pierro
Socio Refundador

Carta de Osvaldo Alvarez desde Madrid.

A la vejez…ilusión y sueños.

La primera vez que oí hablar de volver a Boedo debería ser allá por los finales de Miele. No eran buenos tiempos, se debía todo, se anunciaban ruinas y privatizaciones y en mi desolación pensé si era necesario abrir otro frente con todas las batallas que teníamos en disputa.

Evidentemente que no era Adolfo y su docencia preclara y con todas las respuestas necesarias las campanas que yo había leído o escuchado. Pasado un tiempo comencé a escuchar su programa y me puse en contacto con él, establecí una buena relación y hace años que no pierdo uno excepto en esa temporada en que el programa fue a las 23 hs. y que dada la diferencia horaria me lo impidió. Cuando lo conocí fisicamente debió ser allá por el 2000 y ahí me termino de ganar absolutamente. Me habían prevenido contra él, que si era un iluminado, que andaba todo el día con carpetas, que estaba loco y al ver sus ojos claros durante unos segundos temí que tuvieran razón pero su calidez y cercanía me hizo olvidar cualquier reserva y enseguida supe que tenía razones, que las exponía, que las defendía no solo con entusiasmo sino con solvencia y uno que se ha pasado la vida soñando con utopías no me costó trabajo subirme a esta, quizá la más cercana y por ende la más justa en las que he participado o asistido más o menos en posición de preferencia porque la vi crecer y concretarse. Yo no sé muy bien que dice el diccionario del término utopía y por ahí me equivoco pero yo lo tomo como motor de las energías humanas, de los sueños de justicia, del anhelo de mejoras para los seres humanos de modo que algunos se sorprendían que yo hablara de utopía con entusiasmo y certezas de lo posible. Me costó convencer a gente cercana que, como es costumbre se convencieron cuando le vinieron a comer la oreja otros con más rango y presencia pero lo doy por bien pagado aunque algún descreído siga sin reconocer realidades argumentando que lo bueno es ser desconfiado. Allá él.

La Vuelta se ha convertido en el último (o casi) refugio de entusiasmo en mi madurez ya entrada en veteranía, llevo no menos de 15 años siguiendo esto y aunque por razones más que evidentes ya hace tiempo que no hablo con Adolfo porque su agenda ya no es la misma, trato de estar informado y seguir al minuto lo que pasa aunque no desconozco que ignoro infinidad de detalles.

En la marcha del Centenario hablé con Roberto Pando a quien yo conocía del barrio desde pibe, me dijo que su hijo vivía en España, en Andalucía y al volver lo llamé porque sabía que trabajaba en el proyecto, nunca dejé de buscar información y hasta puedo decir que en su visita a Madrid el Presidente Lammens me convenció de que esto no tenía marcha atrás siendo el primer mandatario con el que hablé que no ignoraba o despreciaba el sueño sino que lo hacía suyo aunque es justo reconocer que Abdo se había pronunciado públicamente pero duró tan poco que poco pudo hacer.

Quiero decir con todo este atropellado relato que La Vuelta con Adolfo, Diego y el formidable y silencioso sanlorencista que es Daniel Peso han alegrado mi decrepitud casi inminente y si ningún canalla lo impide yo me voy a ir de este mundo con la felicidad de haber vivido La Vuelta y con el privilegio de estar entre los primeros 100 socios refundadores lo que certifica mi modesto compromiso desde el principio junto a la gran mayoría de nuestra Peña que exhibió la primera bandera sobre La Vuelta en un match internacional de la Selección Argentina en noviembre del 2009 en el Calderón, la misma bandera que hizo el Camino de Santiago para agradecerle al Apóstol que nos salváramos del descenso y que intercediera para volver y que portaron Jorge Pastore, Fernando Carletti, Leonardo Heit y Rodrigo Bueno. Pese a algún claroscuro nuestra Peña estuvo con La Vuelta desde su fundación y hasta hay un miembro que es casi un terrateniente en metros adquiridos pero que tiene absolutamente prohibido por modestia personal hacerlo público.

Osvaldo AlvarezPor todo este sueño que me toca vivir aunque es evidente que no podré disfrutar físicamente agradezco a todos los que se han partido el pecho, la cara, la salud, desde el llano y contando como principal arma que la razón y la justicia. Mi ya cercana vejez no hubiera sido igual sin su utopía, sus sueños, su lucha, sus razones.

Según dicen los que tienen la precisa y públicamente ha dicho nuestro presidente, en pocos días también le agradeceré a él, a quien yo creí desde que vino a Madrid por mostrarnos a todos lo sanlorencistas la escritura pública del predio que nunca debió dejar de ser nuestro y que sentimentalmente no dejó de serlo. Por una vez la Justicia, la democracia y la razón apuntaron para el lado de los buenos.

Y después de eso ¡El Estadio! Porque que nadie lo olvide ni desconozca, ahí hubo un estadio, el mejor situado de la Ciudad, el más grande durante décadas y para muchos porteños, sanlorencistas y no sanlorencistas el más lindo, el más futbolero, el Templo de Avenida La Plata, el Wembley Porteño, el Viejo y Querido Gasómetro de la Avenida La Plata.

Ya lo decía la Violeta: “gracias a la vida que me ha dado tanto”. Y no puedo dejar de agregarle el tanguero y turístico “¡Vamos Todavía”!

Osvaldo Álvarez, socio refundador 00097.

Peña Osvaldo Soriano, Madrid, España.