21 AÑOS SIN OSVALDO SORIANO.

21 AÑOS SIN OSVALDO SORIANO

“El Gasómetro se perdió en circunstancias confusas que ya nadie quiere recordar, en la decadencia  también se extraviaron terrenos  y otras propiedades irrecuperables, desde entonces ha sido un buen rival para cualquiera un club en el que los jugadores están de paso, hacia abajo o hacia arriba  expresaba el querido Osvaldo Soriano en 1993.

Mañana se cumplirán 21 años de la desaparición física de Osvaldo Soriano, si como expresaba en el aniversario anterior a su fallecimiento, pareciera  que fue ayer, cuando la tristeza invadió mi ser al enterarme del fallecimiento de Osvaldo Soriano, la radio del taxi que manejaba en aquella segunda década infame del país traía a mis oídos la muerte del enorme Periodista y Escritor. Claro que sobre el volante me largué a llorar con la pasajera mirándome sin entender el  porque de mi llanto, y aunque se lo hubiera explicado tampoco lo hubiera entendido. Hay personas públicas en la vida que a pesar de no tratarlas y/o no conocerlas,  se meten en nuestros días y en nuestros corazones, algunas pertenecen a nuestro tiempo,  otras otro tiempo,  no la conocimos pero están metidos en nuestras vidas,.Osvaldo Soriano 5

Me sucede en lo personal  con figuras del deporte como Pedro Bidegain, Jacobo Urso, el Vasco Carricaberry, y Angel Zubieta o políticas como  Leandro Alem , Arturo Jauretche y Agustín Tosco por supuesto que  “El Gordo Soriano” está en esta nómina y por ello aquel llanto espontáneo de aquel 29 de Enero de 1997.

Hoy son 21 años de la desaparición física de Osvaldo Soriano. Que sin dudas fue  un hombre ligado al compromiso social , un verdadero narrador que debió enfrentarse  a los escritores más selectos de la literatura nacional que con su elitismo hasta vergonzoso no comprendieron la capacidad y popularidad del “Gordo” Soriano.

Osvaldo Soriano nació en Mar del Plata el 6 de Enero de 1943 y luego debido a la ocupación laboral de su padre anduvo por San Luís, Río Cuarto, Tandil y Cipolletti, ya en la Capital Federal en el momento de cumplir 30 años en 1973, mientras escribía en el Diario “La Opinión” publicó su primer libro “Triste Solitario y Final” donde se mezclaban lo cómico, la nostalgia y la ternura en un cálido homenaje a sus adorados Stan Laurel y Oliver Hardy, más conocidos por el Gordo y el Flaco.

Tres años después poco tiempo antes del Golpe Cívico-Militar de 1976, Soriano comenzaba su exilio en Bélgica y aunque estuvo poco tiempo  unos meses después del 24 de Marzo en la Argentina, partió nuevamente  al doloroso exilio que lo alejó de su país y su San Lorenzo.Osvaldo Soriano 5

Decía ese gran Periodista y Escritor  José María Pasquini Durán  fallecido en el 2010: “ Osvaldo Soriano no era hombre de partidos ni de facciones y salvo del de San Lorenzo no tenía otro carnet, defendía la libertad con pasión de Anarquista y creía que la injusticia era intolerable en cualquiera de sus formas, y su adhesión a la sociedad feliz lo hirió hondo en las derrotas, pero lo salvó de convertir la tristeza en cinismo. Soriano defendía los derechos humanos  como la base indispensable para la convivencia y la dignidad de las sociedades, pero  llevaba ese compromiso hasta la minucia de cada persona, sobre todo cuando se trataba de los que perdieron todo, a veces hasta la esperanza de tener algo algún día” afirmaba Pasquini Durán un año después de la muerte de Soriano.

En Belgica trabajó en los oficios más insólitos para sobrevivir, un tiempo después se trasladó a París donde pudo volver a ejercer su profesión de Periodista y Escritor. Fue  muy largo su exilio y lo sufrió mucho lo atestiguan sus mejores amigos,  el Domingo 27 de Marzo de 1983 vuelve a Buenos Aires en compañía de su mujer Catherine, toma un remís de Ezeiza a su departamento, entonces le pide al chofer que desvíe el camino a su casa y tome Callao cuando dobla en la Avenida Corrientes le dice al chofer que aminore la marcha, el Gordo quiere disfrutar ese momento del regreso, es el momento del reencuentro con amigos y con la ciudad. Luego de unos meses vuelve a París para reorganizar la vuelta definitiva a nuestro país en 1984.

Con la Dictadura en retirada, decía Soriano algo atribuible a cualquier época , a un país y porqué no a nuestro Club,  “Me siguen pareciendo inexcusables las conversaciones y  los toqueteos con el poder, la estrategia de la reverencia, el codazo y la palmada, era mejor estar equivocado contra el poder, que tener razón obedeciéndolo.

Ya de regreso a la Argentina con la Democracia, paseó su brillante pluma por las redacciones de la Revista Humor y Crisis, para transformarse en uno de los fundadores del diario Página 12.

Pero paralelamente a lo relatado, en Osvaldo Soriano existía un amor incondicional  por San Lorenzo, algo que como declaró el propio Periodista, nunca supo cómo nació este amor entrañable.

Tuvo admiración por “La Oveja” Roberto Telch por su calidad y humildad al servicio de la camiseta azulgrana, pero también demostró devoción por “El Vasco” Ángel Zubieta a quien nunca vio jugar, pero siempre le elogió la garra que puso en la cancha, defendiendo nuestra camiseta hasta lesionado, además porque fue el gran Capitán y nunca vistió otra camiseta en nuestro país.

Soriano además como buen observador del fútbol, tuvo como ídolos al “Nene” Sanfilippo al “Tucumano” Rafael Albrecht y justamente a ellos le dedicó un artículo escrito en 1973, publicado además años después en su libro “Artistas, Locos y Criminales” en el que Osvaldo Soriano denominaba un capítulo “El nacimiento de San Lorenzo” en el que contaban sus vivencias los últimos sobrevivientes de “Los Forzosos de Almagro”, Francisco Xarau y “El Petiso” Luís Gianella.

Durante muchos Soriano se escapaba de las redacciones en la semana para ver los entrenamientos en el Viejo Gasómetro de Avenida La Plata.

Una de sus frases históricas en 1982 con relación al Ascenso del Ciclón fue: “San Lorenzo no volvió a primera porque tenía buen equipo, volvió porque la gente lo quiso así, porque cuando algo toca fondo, uno saca todo lo que tiene adentro para salvarlo o se hunde definitivamente”

En 1995 la consagración en Rosario, lo encontró en París, donde con su pluma inigualable en la contra-tapa de Página 12 del Martes 27 de Junio de 1995, expresó lo que significó seguir por teléfono dos partidos a 11.000 kilómetros de distancia y donde en la media noche, por las calles de París salió a festejar solitariamente al grito descontrolado de San Lorenzo Campeón.

El 29 de Enero de 1997, Osvaldo Soriano a los 54 años dejó físicamente este mundo, víctima de un cáncer de pulmón, dejando para la posteridad entre otras obras supremas, “No habrá más penas y olvidos”, también llevado este libre al cine, “A sus plantas rendido un león”, “El Negro de París”, “Rebeldes, Soñadores y Fugitivos”, “Una sombra ya pronto serás”, “El Ojo de la Patria”, “Cuento de los años felices” y “Piratas , Fantasmas y Dinosaurios”.

Tuve la oportunidad de estar  físicamente cerca suyo en 2 oportunidades casi de casualidad, la primera vez en la primavera de 1973 en el café “San Lorenzo” de Avenida La Plata y Avelino Díaz cuando mi querido Viejo lo reconoció sobre una mesa del café en la previa de un partido, entonces mi Padre se acercó a felicitarlo por su primer libro publicado “Triste Solitario y Final” recuerdo que Soriano le agradeció con una sonrisa poniéndose colorado, me quedó grabada esa imagen para siempre. La otra vez que lo vi personalmente, fue una mañana en el Viejo Gasómetro con dos compañeros de mi escuela secundaria José Luis Delpini nos rateamos para ver un entrenamiento de San Lorenzo en Avenida La Plata y al ingresar a la cancha lo vimos a Soriano contra el alambrado viendo el entrenamiento. Durante año pensé que esto había sido en 1975, por el tema del exilio de Soriano, ya estaba en el poder la dictadura militar, pero Enrique Escande  me dijo que Osvaldo Soriano regresó unos meses en 1976, para luego exiliarse hasta la llegada de la Democracia.

Me devoré todos sus libros y con Soriano volví a mi infancia para dimensionar a dos grandes como Laurel y Hardy, con el volví a creer en esa Revolución de Mayo cuando me contagió el cariño hacia grandes Próceres olvidados como Mariano Moreno, Belgrano y Castelli, con Soriano.

Muchas veces lo imaginé  caminando entre la multitud, para pedir por la Ley de Restitución Histórica, muchas veces imaginé leer artículos de su pluma sobre la causa, hubiera sido espectacular, alguna vez dije públicamente “Osvaldo Soriano hace loby x la Vuelta desde el cielo”.

Extraño su presencia, en tiempos donde casi no hay referentes para la sociedad, tan mezquina, donde el traidor confunde a la gente con una astucia alarmante en el país y en San Lorenzo. ¡Que clara la tenías sobre el fulano en aquella nota tuya escrita en la contra-tapa de Página 12 en tu editorial del 30 de Junio de 1995.

En celebración del “Día del Periodista” el 7 Junio del 2007, la Legislatura Porteña a través de una iniciativa del entonces Legislador  Roy Cortina, y con la colaboración de nuestro programa radial “San Lorenzo Ayer, Hoy y Siempre” descubrió en su memoria  una placa en el Café “San Lorenzo” ubicado en Avenida La Plata y Avelino Díaz.

Hace 21 años nos dejaba físicamente Osvaldo Soriano, un notable Periodista y Escritor que tuvo la capacidad de abrir cerebros en una sociedad mayoritariamente  entregada a las mieles del poder, y a la pizza y champagne. Hace 21 años se nos iba un Sanlorencista de alma.

Adolfo Res (Historiador C.A.S.L.A.)

3 comments

  • Maria Elena Tuma

    Gran homenaje Res a un grande en todo como fue Osvaldo Soriano. Brillante recuerdo, perfil y contexto histórico donde se narra el despojo del estadio y el exilio del escritor.

  • MARY GALLUCCI

    IMPECABLE y EMOTIVO RELATO GRACIAS. SALUDOS

  • Julio César Servant

    Buen día Adolfo. Buen comentario acerca de uno de los ídolos de San Lorenzo, aún sin ser deportista.

    Por otra parte, me emocionó leer que fuiste alumno del Delpini, colegio al que concurrí entre los años 1967, 1968 y 1969. Eramos muchos hinchas de Los Matadores, pero había dos en mi mismo curso que eran característicos. Uno se llamaba Harry Mateos y el otro era de apellido Basile. No recuerdo su nombre porque todos le decíamos “Alfio”, por el Coco que en esa época estaba en la cima de su carrera como jugador. Que hermosas épocas. He pasado en muchas ocasiones por la Av. Juan B. Alberdi y Carabobo, viendo que el Delpini como tal no existe más. Ha cambiado su nombre y no recuerdo si se mantiene aquella entrada majestuosa, pintada por aquellos años de color gris. Que nostalgia me trajiste al recordarlo. Fuerte abrazo.

Responder a Julio César Servant Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *